La importancia de los Rascadores para Gatos

Desde siempre uno de los placeres más grandes y comunes de los gatos ha consistido en afilar y limar sus uñas. Los gatos tienen la costumbre de afilar sus uñas diariamente para mantenerlas siempre perfectas. Esto se debe al instinto de los gatos y todos los que tenemos en casa, hemos podido ver que muchas veces se afilan sus uñas en sillas o diferente mobiliario. Para que esto no pase la mejor opción es comprarle un rascador para que se familiarice con él. Los beneficios de los rascadores para gatos son muchos, por eso es fundamental acostumbrar a tu gato desde muy pequeño a utilizar un rascador.

Beneficios de los rascadores para gatos:

• Les permite afilar sus uñas. Los rascadores para gatos son muy útiles y necesarios porque cubren una necesidad vital en los gatos como es afilarse las uñas. Como cualquier ser humano un gato necesita rascarse cuando le pican las uñas, y no hacerlo puede derivar en problemas de comportamiento. Las uñas son una parte muy importante en ellos, es por eso que se necesitan renovar constantemente y los diferentes rascadores le permiten cumplir esa función. Precisamente el rascador acabará con todas las capas muertas y dando paso a las más tiernas. Así que necesitan de un rascador para poder hacerlo porque en caso contrario tu mobiliario peligra. Los gatos son animales territoriales a los que les gusta marcar su olor y el rascador les ayudará a realizar esa función vital y hará que sus uñas crezcan fuertes y sanas.

• Evitan problemas de salud. Si el gato se pasa solo horas en casa y no tiene ninguna distracción puede volverse inactivo y coger peso. Actualmente hay un 60% de los gatos domésticos con sobrepeso. Debes recordar que la inactividad, junto con un exceso de alimentación, pueden derivar en obesidad en los gatos, un problema de salud que puede dar lugar a enfermedades crónicas como diabetes, problemas articulares y enfermedades del hígado o intestinales, entre otras.

• Salvan el mobiliario de tu casa. En caso que no dispongas de un rascador en casa, tu gato buscará cualquier otro tipo de objeto o mobiliario para poder rascar y aliviarse. Si quieres cuidar y proteger el mobiliario de tu casa, te recomendamos que instales un rascador cerca de ellos o en lugares concretos donde acostumbran a rascar con sus uñas. Eso probablemente hará que empiece a respetar el tapizado de tu sofá. Para algunos gatos no es fácil quitarse la costumbre y empezar a usar el rascador, por eso es importante comprarles uno rápido. En caso que esto ocurra, te recomendamos que cuando le veas rascando mobiliario, le acerques al rascador y pases sus patas sobre él.

• Les creas su propio espacio. Es un aspecto importante es que el gato se pueda refugiar en su propio entorno. Por eso existen rascadores que están formados por casitas para que el gato además de rasgar, se pueda esconder. De esta forma el gato tendrá un sitio acogedor en el que se sentirá tranquilo y a gusto.

• Le ayuda a liberar tensiones. Tu gato como todo animal necesita hacer deporte y estar en movimiento. Un rascador le permitirá acabar con su estrés y sus tensiones creadas por la necesidad de rascar con sus uñas. Si no instalas un rascador en tu casa puede ser perjudicial su bienestar general.

• Mejora su educación. Si quieres que tu gato tenga una actitud alegre y tenga una buena convivencia en tu hogar, los rascadores para gatos son un elemento imprescindible para que tu gato. Así también evitarás que tu mascota termine destrozando con sus uñas todos los muebles de tu hogar. La educación de tu mascota mejorará mucho con el uso de un rascador cuando necesite afilar sus uñas. Esto aportará a tu hogar una convivencia doméstica sana y agradable.

Características de los rascadores de gato

Si estás pensado en comprarte un rascador para tu gato, en Aosom disponemos de una gran variedad de rascadores de gatos con características muy variadas. A la hora de comprar uno debes tener en cuenta las siguientes características:

• Material: Los rascadores pueden estar hechos de materiales sintéticos o naturales, normalmente con los rascadores verticales acostumbran a ser naturales.

• Estabilidad: Es muy importante un que sea un poste rígido y que no se mueva. Si tu gato tiene un peso elevado debes asegurarte que el rascador sea lo suficiente fuerte para él.

• Forma: Elige la forma más adecuada para el rascador dependiendo de los gustos de tu gato, por ejemplo si le gusta trepar es importante que sea alto.

• Tamaño: El rascador debe de ser lo bastante largo para que el gato tenga opción alargar sus piernas por completo. Debes pensar cual se adapta mejor a tu gato según su tamaño, edad o carácter.

• Cantidad: Si en tu hogar tienes más de un gato te recomendamos comprar más de un rascador para que tus gatos tengan su propio espacio.

Tipos de rascadores de gatos

Hoy en día, en el mercado existe una gran variedad de modelos de rascadores para gatos para que puedas escoger el que más te guste. A continuación te mostramos alguno de los modelos que puedes encontrar.

Rascadores de suelo o planos. Este tipo son los más sencillos que puedes encontrar. Estos ocupan poco espacio y son ideales para los gatos pequeños. Durante los primeros meses en casa te servirá para que tu gato se vaya acostumbrando a ellos. Además este tipo de rascadores te servirán siempre para viajes, ya que son fáciles de transportar.

Los rascadores verticales, son también una buena opción para tu mascota. Estos te ocuparan poco espacio y puedes elegir entre muchos tipos diferentes. Estos te serán ideales para poner delante de los sitios que no quieres que tu gato rasque.

Los rascadores tipo árbol o torre se caracterizan por su altura y por ser multiusos. Para estos puede que necesites un espacio en tu hogar más grande, ya que no caben en todos los pisos, pero son muy recomendables. Estos les sirven también como lugares para descansar y poder jugar y trepar por ellos, ya que tiene buena altura, algo que casi todos los gatos buscan para sentirse más seguros y poder observar desde más arriba.

En resumen, existen variedad de modelos disponibles en el mercado, así que debes elegir el que más se adapte a tus necesidades dependiendo de la edad de tu gato, el espacio o la manera de ser de tu gato. Y sobre todo, no olvides que debes enseñar a tu gato a usar el rascador. 

¿Cómo puedes educar a tu gato para que use el rascador?

La mayor parte de los gatos domésticos utilizan los árboles rascadores por su propia iniciativa,  pero hay gatos que les cuesta más que otros usarlos. Seguramente sea porque no sabe cómo usarlo o no sabe para qué sirve. En caso que tu gato nunca haya tenido rascador es importante enseñarle a utilizarlo para que se acostumbre rápido. Para ello puedes utilizar diferentes métodos para que tu mascota se acostumbre a él. A continuación te mostramos algunas de las opciones que tienes para hacer que tu gato se acostumbre de forma rápida a su rascador:

Empieza lo antes posible. Debes tener muy presente al traer un gato a tu hogar, que cuando antes le compres y le enseñes el funcionamiento del rascador mucho mejor. Es mucho más fácil que un gato joven se adapte al rascador que al contrario uno gato de avanzada edad, aunque si no es el caso no te preocupes, también hay solución.

Utiliza la comida. Puedes intentar de ponerle su comida favorita de forma regular alrededor o encima del rascador para atraer la atención del gato y que se suba al rascador. Una buena opción es hacer ver a tu gato que utilizar y rascar el rascador es algo positivo. Puedes obsequiar a tu mascota con algún dulce cuando está utilizando el rascador o justo cuando termina.

Utiliza hierba de gatera. Una opción muy buena es poner hierba de gatera encima o alrededor del rascador, ya que la mayoría de los gatos le gusta mucho esa olor por lo tanto mostrarán más interés y se quedarán más tiempo en el rascador.

Sitúalos en lugares a los que tu gato pueda acceder con facilidad. Debes colocar los rascadores donde el gato tenga la opción de marcar territorio. Los mejores lugar para poner arboles rascadores son aquellos que se encuentren cerca de las entradas o salidas o bien cerca de ventanas. A menudo, a los gatos les gusta rascar cuando se despiertan por la mañana, así que también coloca un rascador cerca del lugar que tu mascota duerma. Si lo escondes en un rincón o lo sitúas en una zona poco frecuentada para que no estorbe es difícil que llegue a usarlo. Esto es importante sobre todo al principio. Una vez que tu gato se acostumbra a usar el rascador puedes situarlo en cualquier otro lugar y probablemente irá a buscarlo porque ya lo conoce y le gusta. 

Asegúrate de que el rascador es estable. Para que el gato esté a gusto con su rascador este debe ser muy estable, el gato se debe sentir seguro se mueve encima de este. Casi todos los rascadores ya vienen con bases rígidas y consistentes que permiten que no se mueva.

Utiliza objetos colgantes. Un aspecto a destacar es el uso de objetos colgantes en el rascador. Si el rascador tiene alguna bolita o un objeto colgando será más fácil que tu mascota se interese por el rascador, ya que podrá jugar en él a parte de rascar. En caso que no juegue, puedes ser tú mismo quien juegue con el objeto para llamar la atención del gato y que se familiarice con la bolita colgante.

Prueba diferentes tipos. Esta es la mejor forma de ver cuál le gusta más a tu gato, a veces algunos prefieren una zona más suave con la que frotarse y a otros más dura. A algunos gatos les gusta más poder rascar en vertical, a otros en horizontal. La mejor opción es comprarle aquel en el que tu gato tenga la oportunidad para rascar en diferentes sentidos. Cuantos más rascadores dispongas en tu casa muchas más probabilidades tendrás que a tu gato le guste y se sienta cómodo.

Rasca tu primero. De hecho, este suele ser la manera más fácil y más eficaz para que tu gato vea el funcionamiento del rascador. De esta forma puedes motivar al gato poco a poco, rascando tú mismo el rascador. Él oirá el ruido que haces al rascar, podrá ver cómo funciona, y tal vez empezará a imitarnos y a sentirse familiarizado con él. Otra opción también muy eficaz, es conseguir tú mismo rasgar sus patas directamente para que el gato toque vea la sensación del contacto de sus uñas con el rascador. Además esto servirá para que quede marcado con el olor del animal. No tengas prisa, todo lleva su tiempo, hazlo varias veces.

Imita lo que ya ha rascado anteriormente. Si tu gato ya tiene el mobiliario de tu casa en malas condiciones y no has estado a tiempo de comprarle un rascador, puedes tratar de comprarle uno con un material similar al del sofá o la silla que ha rascado. El truco es ponerlo cerca para que comience a sustituir el mobiliario por el rascador. Es una buena forma de hacerle cambiar de hábitos. Por eso debes informarte bien de que material está hecho el rascador de gatos que vayas a comprar.

Dispón por lo menos un rascador por gato. Los gatos marcan el territorio y dejan señales con su olfato al arañar el rascador, es por eso que recomendamos que tengas por lo menos un rascador para cada gato que viva en tu casa. Aun así, en muchas ocasiones, eso no va a impedir que tu gato este en el rascador del otro, pero sí que les va a ayudar a tener más espacio personal y les va a permitir que no tengan que estar a la vez en el mismo.

Motiva al gato con el juego. Debes intentar jugar con tu gato siempre cerca del rascador y no en otro sitio de tu hogar para que así asocie la diversión a ese espacio. Puedes probar de jugar con tu gato encima del rascador o por sus alrededores. Con mucha paciencia, tu gato cada vez estará más por esa zona de la casa y se sentirá más cómodo en ella. Lo ideal para estas situaciones son los rascadores que incorporan una estación de juego.

¿Qué hago si ya ha empezado a rascar algún mueble?

Mucha gente deja pasar un tiempo antes de comprar un rascador y el gato empieza a rascar el mobiliario de la casa. Estos son algunos consejos por si te encuentras con esa situación.

Primero de todo, debes de confirmar que tu gato no rasguñe los muebles por un exceso de ansiedad. Esto se puede dar en gatos que les has cambiado la decoración de tu hogar o en casos en los que se ha tenido que cambiar de casa. Esa ansiedad también es vista en gatos que deben convivir con otro animal. Si ves que tu gato está rascando diversos muebles en zonas muy variadas de tu casa, lo más probable es que el rascado sea patológico. Este tipo de comportamiento es más común en casas con varios gatos. Para estos casos te recomendamos que consultes con un veterinario o especialista, ya que él te podrá realizar un asesoramiento más personalizado sobre qué medidas tomar. Para estos casos también puede ser eficaz utilizar productos hechos con feromonas, puedes aplicarlo directamente en los muebles que no quieras que rasquen o puedes usar el difusor.

En caso que tu gato haya arañado tu mobiliario, debes limpiarlo con alcohol de heridas para limpiar cualquier sustancia que el gato haya dejado ahí. De esta forma habrá menos opciones que vuelva arañar el mismo sitio. Existen repelentes específicos en el mercado para utilizar sobre esas zonas, aunque la mayoría tienen un olor poco agradable. Otra opción que puede resultarte útil, es utilizar cinta adhesiva de doble cara sobre la superficie que no quieres que rasque. Recuerda que todo eso siempre debes hacerlo con un rascador al lado, para que tenga otra cosa a la que rascar. Una vez que ya no rasque el mobiliario puedes cambiar el rascador al lugar que prefieras.

Conclusión

Lo mejor de puedes hacer, es comprarle un rascador cuando el gato sea pequeño, para que se acostumbre y ya no haya ningún problema en el futuro. En caso que tengas más de uno lo ideal es comprar uno para cada gato. Si dispones de un gran espacio para colocar el rascador, la mejor idea es comprarle uno grande para que así también pueda trepar y jugar en él. En caso que no, simplemente debes adquirir el que mejor se adapte a las condiciones de tu hogar.

No olvides que si sigues todos los consejos que te hemos dado en ese artículo, puedes estar seguro que tu gato no va querer separarse más de su rascador.

 

ene.,31,2018 Por Aosom.es

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