Entrenar con más intensidad no siempre significa cambiar por completo tu rutina. Si ya haces sentadillas, caminas a buen ritmo, subes escaleras o entrenas con tu propio peso, un chaleco lastrado puede ayudarte a añadir resistencia mientras mantienes las manos libres.
Este tipo de chaleco incorpora peso alrededor del torso para aumentar la carga que desplazas durante el ejercicio. Hay modelos ligeros para empezar, opciones de 8 o 10 kg y chalecos regulables con pesos extraíbles para adaptar la resistencia al tipo de entrenamiento.
¿Qué es un chaleco lastrado y para qué sirve?
Un chaleco lastrado es una prenda de entrenamiento diseñada para añadir peso al cuerpo mientras haces ejercicio. A diferencia de las mancuernas o los discos, la carga permanece alrededor del torso, por lo que puedes mover los brazos con libertad.
Su función principal es sencilla: hacer que determinados movimientos requieran un esfuerzo mayor. De esta forma, puedes aumentar la dificultad de ejercicios que ya conoces sin necesidad de aprender una rutina completamente distinta.
Dependiendo del modelo, el peso puede ser fijo o regulable. Los chalecos con pesos extraíbles permiten modificar la carga, mientras que los modelos de peso fijo están pensados para colocarlos, ajustar las correas y empezar a entrenar.

6 ejercicios que puedes hacer con un chaleco lastrado
1. Caminar
Sí, simplemente caminar. Al llevar unos kilos adicionales, tu cuerpo tiene que desplazar una carga mayor durante cada paso. De esta forma, una caminata habitual puede convertirse en una actividad más exigente.
Puede ser una opción práctica para quienes quieren aumentar progresivamente la intensidad de sus paseos sin tener que empezar directamente con ejercicios mucho más complejos.
2. Subir escaleras
Subir escaleras ya implica mover tu propio peso contra la gravedad. Al añadir un chaleco lastrado, aumentas la carga que desplazas en cada paso y haces el ejercicio más exigente para el tren inferior.
También puedes reproducir este movimiento utilizando un step, un cajón o una plataforma estable durante un entrenamiento en casa.

3. Sentadillas
Si normalmente haces sentadillas utilizando únicamente tu peso corporal, el chaleco permite añadir resistencia sin necesidad de sostener una mancuerna, una kettlebell o una barra.
Al mantener las manos libres, puedes utilizar los brazos con naturalidad para ayudarte a mantener el equilibrio durante el movimiento.
4. Zancadas
Las zancadas son otro ejercicio sencillo de combinar con peso adicional. El chaleco mantiene la carga cerca del centro del cuerpo y deja las manos libres para acompañar el movimiento.
5. Step-ups
Subir y bajar de un step, banco o plataforma es otro movimiento que puede ganar intensidad con un chaleco. La idea es sencilla: el ejercicio sigue siendo el mismo, pero tienes que desplazar una carga mayor.

6. Flexiones y circuitos con tu propio peso
En ejercicios como las flexiones, tu propio cuerpo ya funciona como resistencia. Al añadir un chaleco lastrado, aumentas la carga que tienes que mover.
También puedes incorporarlo a circuitos de entrenamiento funcional combinando sentadillas, zancadas, step-ups, desplazamientos u otros ejercicios con tu propio peso.
Una de sus ventajas es que puedes pasar de un movimiento a otro sin tener que coger, dejar o cambiar diferentes pesas durante el circuito.
¿Qué peso elegir: 5 kg, 8 kg, 10 kg o más?
No existe un único peso adecuado para todo el mundo. La elección dependerá de tu experiencia, del tipo de ejercicio y de la intensidad que busques.
Chalecos de 5 kg
Los modelos de 5 kg pueden ser una opción interesante para familiarizarse con este tipo de entrenamiento. Permiten añadir una resistencia moderada al caminar, hacer sentadillas, subir escalones o realizar otros ejercicios con el propio peso.
Chalecos de 8 y 10 kg
Si ya entrenas habitualmente y buscas aumentar la dificultad, los modelos de 8 o 10 kg añaden un nivel de resistencia superior. Pueden utilizarse en sentadillas, zancadas, step-ups y determinados circuitos de entrenamiento funcional.
Chalecos con peso regulable
Los modelos con pesos extraíbles ofrecen más margen para adaptar la carga. Puedes utilizar menos peso en un ejercicio dinámico y aumentarlo en otro más orientado al trabajo de fuerza.
Peso fijo o ajustable: ¿cuál elegir?
Chaleco de peso fijo
Su principal ventaja es la sencillez. El peso ya está integrado en el chaleco, por lo que solo necesitas colocarlo, ajustar las correas y empezar a entrenar.
Puede resultar práctico si ya sabes qué carga quieres utilizar habitualmente y no necesitas modificarla entre ejercicios.
Chaleco con pesos extraíbles
Los chalecos regulables permiten retirar o añadir peso según el entrenamiento. Esto ofrece más flexibilidad y permite modificar la resistencia a medida que progresas.
También puedes utilizar cargas diferentes según el ejercicio: una más ligera para movimientos dinámicos y otra superior para determinados ejercicios de fuerza.

¿Hay que empezar directamente con mucho peso?
No. Cuando empiezas a utilizar un chaleco lastrado, lo más importante no es añadir la mayor cantidad de peso posible, sino poder realizar cada ejercicio correctamente.
La carga debería permitirte mantener una postura adecuada y controlar el movimiento. Si notas que el peso modifica demasiado tu técnica o dificulta el ejercicio de forma excesiva, conviene reducirlo.
Por eso, una opción razonable es comenzar con una carga moderada e incrementar progresivamente la dificultad a medida que te acostumbras a entrenar con peso adicional.
Un pequeño accesorio que puede cambiar muchos ejercicios
Una de las cosas más interesantes del chaleco lastrado es precisamente su sencillez. No necesitas cambiar por completo tu entrenamiento para empezar a utilizarlo.
- Mantiene las manos libres durante el ejercicio.
- Puede utilizarse en diferentes movimientos y rutinas.
- No ocupa el espacio de una máquina de gimnasio.
- Los modelos regulables permiten adaptar la carga.
Caminar, hacer sentadillas, subir escaleras o realizar un circuito con tu propio peso pueden convertirse en ejercicios más exigentes simplemente añadiendo resistencia.
En definitiva, un chaleco lastrado permite hacer un poco más difícil aquello que ya haces y añadir una nueva variable a tus entrenamientos.
En Aosom encontrarás diferentes chalecos lastrados HOMCOM y SPORTNOW, desde modelos de peso fijo hasta opciones regulables para adaptar la carga a diferentes tipos de ejercicio.
Preguntas frecuentes
Sirve para añadir peso al cuerpo durante determinados ejercicios. De esta forma, movimientos como caminar, hacer sentadillas, subir escaleras o realizar ejercicios con el propio peso pueden requerir un esfuerzo mayor.
Depende de tu experiencia, del ejercicio y de la intensidad que busques. Los modelos de 5 kg ofrecen una carga moderada, mientras que los de 8 o 10 kg aumentan la resistencia. Los chalecos regulables permiten modificar el peso según el entrenamiento.
Sí. Caminar es uno de los usos posibles de este tipo de chaleco. Al añadir peso, el cuerpo tiene que desplazar una carga mayor durante cada paso. Conviene elegir una carga que permita caminar con comodidad y mantener una postura adecuada.
Depende del uso. Un modelo de peso fijo es sencillo y práctico si utilizas habitualmente la misma carga. Un chaleco ajustable permite añadir o retirar peso y adaptar la resistencia a diferentes ejercicios o niveles de entrenamiento.

