¿Tu mesa de cultivo no aguanta como esperabas?
Elige adecuadamente según tu espacio
Mesas de cultivo de madera
Si buscas un huerto funcional y que encaje de forma natural en tu jardín, la madera es una apuesta segura. Favorece la ventilación del suelo y ayuda a mantener una temperatura equilibrada para proteger las raíces. Además, la madera tratada ofrece resistencia y durabilidad sin renunciar a la estética.
Mesa de cultivo de acero galvanizado
Cuando el clima es cambiante o el terreno es más exigente, el acero galvanizado aporta máxima resistencia. No se deforma, soporta la humedad y mantiene su forma con el paso del tiempo. Una opción sólida para cultivar con tranquilidad año tras año.
Jardineras estilo ratán
Perfectas para balcones y terrazas decorativas. Son ligeras, fáciles de mover y permiten una buena ventilación y drenaje, evitando el exceso de agua. Una solución práctica para cuidar tus plantas sin complicaciones y con un toque decorativo.
¿Tus plantas no crecen como deberían? Puede que la estructura no sea la adecuada.
Mesas de cultivo con enrejado
Ideales para plantas trepadoras. El soporte vertical mejora la exposición al sol y la circulación del aire, favoreciendo un crecimiento más saludable y aprovechando mejor el espacio disponible.
Mesas de cultivo elevadas
Si quieres evitar agacharte constantemente, este formato eleva el cultivo a una altura cómoda. Perfectas para patios y terrazas, facilitan el trabajo diario y mantienen todo más organizado.
Mesas de cultivo con cubierta protectora
Si te preocupan los insectos o las bajadas de temperatura, estas mesas con cubierta crean un entorno más protegido. Ayudan a fortalecer los plantones, alargar la temporada y conseguir cosechas más constantes.
Inspírate con soluciones para plantar en casa
La profundidad importa
Elige la altura del arriate al tipo de cultivo y mejora los resultados.
Para raíces poco profundas (15–20 cm)
Perfectas para hierbas aromáticas y hojas verdes. Ofrecen la profundidad justa para un crecimiento rápido y saludable sin desperdiciar sustrato.
Para raíces medias (aprox. 30 cm)
Ideales para fresas, pimientos y otras hortalizas que necesitan más espacio. Permiten un mejor desarrollo radicular y favorecen una producción más abundante.
Para raíces profundas (45 cm o más)
Pensadas para cultivos como zanahorias o tomates. Su mayor capacidad de tierra permite que las raíces crezcan libres y fuertes.










